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Políticas de Disciplina: Consecuencias de la Conducta Estudiantil (Política JFC-R)

CONDUCTA ESTUDIANTIL (Política JFC-R)

El código de conducta estudiantil establecido en este reglamento está diseñado para:

  1. insistir en y desarrollar la responsabilidad del estudiante y el respeto por los derechos de los demás,
  2. promover el funcionamiento ordenado de las escuelas,
  3. garantizar un entorno seguro y considerado en el que educar a los estudiantes,
  4. identificar el comportamiento que es inaceptable, y
  5. indique la gama de acciones disciplinarias que invocará tal comportamiento.

Las políticas de la Junta de Educación a las que se hace referencia, y en las que se basa este código de conducta, se publican en el sitio web del Distrito, están disponibles para su consulta o copia en la oficina del director o del superintendente, y se proporcionarán previa solicitud.

Por supuesto, no es práctico identificar cada ofensa que pueda resultar en una acción disciplinaria. Algunas ofensas también pueden resultar en cargos criminales y consecuencias más allá de la jurisdicción, autoridad y capacidad del Distrito. Sin embargo, la escuela puede tomar medidas disciplinarias, independientemente de si se presentan cargos criminales o no. Además, cualquier ofensa que constituya una violación grave se documentará en el expediente disciplinario del estudiante, según lo especificado y requerido por la política JGF, Informe y Registros de Disciplina.

Cuando se produzcan daños físicos o pérdidas como resultado de robo, extorsión o vandalismo, también se puede exigir la restitución por parte del estudiante y/o de los padres.

En los casos de uso de alcohol/drogas/tabaco, un programa de asesoramiento, rehabilitación o abandono puede acompañar y/o influir en el castigo impuesto.

Debido a que la edad de los estudiantes puede estar relacionada con el grado en que se dan cuenta de la importancia de una ofensa y su grado de responsabilidad por ella, las consecuencias apropiadas de un acto cometido por un estudiante de primaria a menudo serán diferentes de las de un estudiante de secundaria.

Si bien es imposible identificar cada incumplimiento de conducta que pueda requerir una acción disciplinaria y las consecuencias resultantes, cada ofensa se considerará y se responderá teniendo en cuenta los mejores intereses tanto del estudiante individual como del cuerpo estudiantil.